Cómo participar en un remate judicial
El remate es la subasta con la que un juzgado vende un bien embargado para pagar una deuda. Cualquier persona puede participar. Estas son las reglas del Código General del Proceso (arts. 448 a 457), explicadas en cristiano.
1. Encuentra el remate y estudia el aviso
Cada remate se anuncia con un aviso público que indica el bien, el avalúo, la fecha y hora de la audiencia, el juzgado y la postura mínima. En Vendelí resumimos esos avisos con enlace a la fuente. Antes de mover un peso, revisa el expediente en el juzgado: estado del proceso, gravámenes del bien y condiciones exactas del aviso.
2. Consigna el depósito (40 % del avalúo)
Para poder hacer una oferta debes consignar previamente el 40 % del avalúo del bien a órdenes del juzgado, en el Banco Agrario. Ese recibo es tu boleta de entrada a la subasta. Si no resultas ganador, el juzgado te devuelve el depósito completo.
3. Presenta tu postura (desde el 70 % del avalúo)
La oferta se presenta por escrito en sobre cerrado antes o durante la audiencia, y no puede ser inferior al 70 % del avalúo — esa es la postura mínima. En la audiencia el juez abre los sobres y adjudica el bien al mejor postor.
4. Paga el saldo
Si ganas, tienes en principio 5 días para consignar el saldo (el valor de tu postura menos el depósito que ya habías consignado). Si no pagas a tiempo pierdes parte del depósito, así que asegúrate de tener la plata lista antes de ofertar.
5. Aprobación y entrega
Pagado el saldo, el juez aprueba el remate mediante auto, ordena cancelar los gravámenes y dispone la entrega del bien. Con el registro de la adjudicación en la Oficina de Instrumentos Públicos, el inmueble queda a tu nombre.
Lo que debes revisar antes de ofertar
- El expediente completo: que el proceso no tenga recursos pendientes que puedan tumbar el remate.
- El certificado de tradición del inmueble: gravámenes, medidas cautelares, falsas tradiciones.
- La ocupación real del bien: un inmueble ocupado implica un trámite adicional de entrega.
- Impuestos y administración: predial y cuotas pendientes pueden ser negociables, pero hay que conocerlos.
- Que el aviso esté vigente: los remates se aplazan o se declaran desiertos con frecuencia.
¿Prefieres ir con abogado?
Un remate bien estudiado es una gran compra; uno mal estudiado es un pleito. Si quieres acompañamiento jurídico para revisar el expediente y postular, escríbenos.
Quiero asesoríaEsta guía es informativa y resume reglas generales de los artículos 448 a 457 del Código General del Proceso. No constituye asesoría legal para un caso concreto; las condiciones específicas de cada remate son las del aviso y el expediente respectivo.